Hola compañeros, es mi deber comunicar que por principios no suelo analizar los correos que ustedes me envían para publicarlos en el blog. De alguna manera confío y seguiré confiando en que todos apuntamos para el mismo norte. Confío en que queremos y respetamos a la persona que somos lo mismo que a la de nuestros compañeros de camino.
Por eso jamás dudé.
Jamás dudé que los recuerdos sean auténticos. Jamás dudé que el paso por esas aulas y la huella que dejó en nuestros corazones sean verdaderas. Las huellas buenas y las otras también. Y si hubo cosas negativas que recordar siempre estuvieron respaldadas por el nombre, sin ningún tipo de verguenza. Como se debe hacer.
Por esto pido disculpas a quien se vio afectado directamente en algún post que no haya sido verdadero.
Insisto en que no controlo la fuente. Solo confío. Alguien que se dió cuenta y por respeto al afectado, me lo hizo saber. Yo solo intenté esperar para que todo se aclarase y esta espera aclaratoria me hizo borrar el comentario mentiroso.
Les quiero hacer llegar a cada uno de ustedes un abrazo enorme. Por ayudarme a que todos podamos emocionarnos y hermanarnos con los recuerdos y las experiencias de haber andado por el Canadá/Simón.
Horacio Novello
Cruzada por el nuevo edificio
Hace 12 años
